Viernes Santo
Es Viernes Santo.
En el interior de una renovada Casa Hermandad, en los instantes previos a la apertura de puertas y posterior salida procesional, a los pies de la Sagrada Imagen, se daba;
La entrega a la Santísima Virgen de los Dolores y Misericordia, de la medalla cruz al Mérito Policial con distintivo por parte del Ilustrísimo Sr. Pedro Canal González, Policía Nacional el cual fue Condecorado con dicho distintivo por participar en el atentado terrorista de Callao en Julio de 2000, que con su pronta intervención permitió el desalojo de gran parte de las personas de la zona, sin haber víctimas mortales en dicho atentado con coche bomba. Momento de estrechar lazos.
El tradicional e íntimo acto junto a los portadores, a los que se le hace entrega de un reconocimiento a aquellos que llevan un elevado número de salidas bajo el varal, seguido del posterior rezo a la Sagrada Imagen previa a la salida procesional.
Los primeros toques de campana los daba el Excmo. Sr. Félix Lozano Narváez, alcalde de la Villa. El “Himno Nacional” enlazaba con “Tu Dulce Rostro” y la Virgen de los Dolores se encontraba con el pueblo de Pizarra.
Las Hermandades del Santo Entierro y de la Virgen de la Fuensanta esperaban el paso, las puertas de la Iglesia de San Pedro Apóstol estaban abiertas de par en par esperando el paso de sus Sagrados Titulares, seguía el transcurrir mientras los devotos se iban colocando por el recorrido, especialmente en Puerta de la Guardia, Calle Málaga, Iglesia y a las puertas de la Casa Hermandad para al encierro.
Hubo momento para la saeta y para el pulso, en el paralelo y en el cruce que realizan el Stmo. Cristo del Perdón y la Stma. Virgen de los Dolores y Misericordia en C/ Málaga, y a las puertas de la Iglesia respectivamente. A este último punto se llegaba a los sones de “Encarnación Coronada”, al canto de;
¡Dios Te Salve, María!
¡Llena eres de gracia!
¡El Señor es contigo,
y Bendita Tú eres,
entre todas las mujeres,
entre todas las mujeres,
y Bendito es el Fruto
de Tu vientre, Jesús!
Tras un solemne acto de penitencia, y camino de su Casa Hermandad, María Santísima de los Dolores y Misericordia se despedía de su hijo y procedía a su encierro.

















